//Un desafío en la actividad artística musical: la formación de audiencias

Un desafío en la actividad artística musical: la formación de audiencias

Atraer público, siendo capaces de intervenir, dialogar y superar las barreras que condicionan el acceso y la participación de la comunidad en la oferta cultural es una tarea esencial para  cultivar y completar la relación de simbiosis artista-espectador, que consideramos esencial para la actividad artística del siglo XXI.

Uno de los principales desafíos que enfrentan los proyectos musicales en la actualidad es mejorar su capacidad de convocar audiencias y asegurar la condición de atracción y relevancia para fomentar la participación de las personas (por una parte, individuos) y de las audiencias y públicos como colectivo, en conciertos y presentaciones del arte musical.

“En el proyecto A Escala Humana partimos de la premisa
que los auditores no nacen, se hacen”

Bajo este contexto, en nuestra actividad buscamos idear, planificar, elaborar e implementar estrategias artísticas, formativas y de gestión destinadas a desarrollar público fidelizado vinculado con la música, aplicando todo nuestro conocimiento teórico, práctico y epistemológico en el cultivo de un nuevo paradigma donde el espectador es también activo y protagónico de la escena musical.

El desarrollo de este capital cultural, entendiéndolo como el conjunto de herramientas con que cuenta un individuo para aproximarse y valorar simbólicamente una creación artística, nos permitiría fortalecer, mejorar y vincular al publico con el arte, generando nuevas concurrencias y espacios de convergencia, a través del desarrollo de la comprensión, la apreciación y el disfrute de la música.

“Nuestra misión principal es generar espacios de convergencia, desarrollo, apreciación y disfrute de la música”

Por todas estas razones, consideramos de crucial importancia el incorporar dentro de nuestras tareas como músicos y difusores culturales la formación de nuevas audiencias y públicos, impulsando programas y actividades inclusivas que permitan aumentar el capital cultural, desarrollar el valor funcional, simbólico y emocional de la experiencia artística para vincular de una mejor forma el quehacer artístico y musical con la vida cotidiana de las personas.